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domingo, 26 de abril de 2026

El Arte de Encontrar el Orden en el Caos

Tenía 16 años la primera vez que pisé una biblioteca pública. 16 años… y el mundo se volvió infinito. Recuerdo haberme mareado un poco al entrar: ¿cómo era posible que en un solo espacio conviven tantas ideas, significados ocultos y verdades esperando ser descubiertas? En ese momento comprendí que la vida humana es corta —apenas un suspiro si la comparamos con la historia del universo— y que nuestro gran superpoder como especie es la capacidad de recopilar y heredar conocimiento. Esa hora en la biblioteca abrió la puerta a un hambre voraz; nació en mí el propósito de devorar todo lo que estos espacios tienen para ofrecer.

¿Alguna vez has entrado en una biblioteca infinita donde cada libro parece susurrar una respuesta diferente? Unos años después de aquel encuentro, llegaron las tecnologías que en este 2026 han revolucionado nuestra cultura, nuestras capacidades y nuestras vidas cotidianas. Aunque esta nueva "biblioteca" —llamémosle así al Internet y a la Web para encontrarnos en un punto común, querido lector— es distinta a aquellas que, por siglos, custodiaban el acceso a la información.

Creo que el error más grande en los inicios de la era digital fue no advertir que la creación de un nuevo mundo requiere, necesariamente, de nuevos términos. Para evitar confusiones entre lo antiguo y lo moderno, necesitamos precisión. Por ejemplo: no llamamos "pergamino" a cualquier libro; reservamos esa palabra solo para los objetos que cumplen con esas características físicas. Tampoco le diríamos a un editor que su labor es idéntica a la de un escritor.

Sin embargo, en el ámbito tecnológico, los términos se readaptaron para intentar explicar fenómenos totalmente nuevos, de los cuales aún desconocemos mucho conforme se van creando. Es por ello que las tecnologías nos han sumergido en un territorio gris, donde parece que nadie logra ponerse de acuerdo sobre cuál es el verdadero objetivo de tenerlo todo en un solo lugar....

La Bibliotecaria (loca) de los Datos Modernos

Aunque mi formación académica se cimentó en la Bibliotecología por la UNAM , mi "biblioteca" y mis materiales de trabajo actuales no se limitan al papel; habitan en flujos de datos, nubes y algoritmos. Durante mi trayectoria, siempre busqué dar el siguiente paso hacia el impacto de las nuevas tecnologías. Desde la preparatoria, sentí una fuerte atracción por la computación y la programación, pero intuía que solo "construir" el mundo digital no era suficiente para mis habilidades. Lo que realmente me mueve es ayudar: ver crecer a las personas y ser el puente que las lleva de lo desconocido hacia nuevas alturas o paisajes inexplorados.

Hubo un tiempo en el que creí que mi camino estaba en la animación o la comunicación —disciplinas que aún me apasionan y cuya historia me obsesiona— e incluso hubo quien sugirió que mi vocación era la sociología. Sin embargo, fue un profesor de computación quien me señaló el camino hacia este espacio. Lo que inicialmente parecía un refugio temporal mientras reunía recursos para otras metas, se transformó en apenas un día en mi verdadera vocación. En ese instante supe que había encontrado todo lo necesario para no solo "trabajar para vivir", sino para vivir plenamente mi propósito.

Y así, tras cuatro años de formación, me titulé con mención honorífica en Bibliotecología y Estudios de la Información. Para entonces, ya era una licenciada con una trayectoria real, pues desde el segundo semestre de la carrera comencé a integrarme en diversos proyectos profesionales para fundir la teoría con la práctica. Este inicio temprano facilitó mi inserción en el mercado laboral, aunque avanzar a esa velocidad también tuvo sus matices: a menudo progresaba más rápido de lo que mis propios mentores y superiores lograban guiarme.

En ese camino cometí errores, tanto en lo profesional como en lo humano. Sin embargo, fue en ese trayecto donde recibí un diagnóstico de neurodivergencia que me había acompañado desde siempre sin ser tratado. Lejos de ser un obstáculo, este descubrimiento trajo su propia chispa, permitiéndome pensar fuera de los moldes establecidos y detectar necesidades en mi sector que otros solían pasar por alto. Entre los desafíos de una pandemia, mi firme responsabilidad social hacia sectores vulnerables y los cambios constantes en las políticas públicas, el panorama de mi profesión se volvió complejo de navegar. Pero tras todo ese mapeo e intentos por reinventarme, heme aquí: regresando en este 2026 al espacio digital, con una visión renovada y nuevas formas de comunicar lo que he aprendido. De ahí tomé el título de Bibliotecaria (loca) de los Datos Modernos.

Con más de diez años de trayectoria , he aprendido que no se trata simplemente de poseer mucha información, sino de lograr que cada pieza ocupe su lugar exacto, lista para ser consultada justo cuando más se necesita. Mi trabajo consiste en encontrar el orden en el caos, no en fabricarlo. Es una curiosa paradoja: como profesionales de la información, habitamos el límite entre la creación y el testimonio. Creamos, sí, pero lo hacemos a partir de lo que ya existe. Hablamos de lo que ya se habló y construimos sobre lo que otros ya edificaron. En cierta forma, somos artistas que buscan volver más atractivo y funcional lo que ya se hizo. Somos curadores que no solo recuperan lo que parece roto, sino que lo enriquecen, lo integran y lo vuelven a separar cuantas veces sea necesario para que el conocimiento siga siendo útil y sobre todo que sea rescatable, legible y un pilar sobre el que se construya lo que sigue, sin perder lo que hubo.  

Creo que eso es todo por ahora. Todo lo descubierto en este océano de información se verá reflejado, con dedicación y excelencia, en este rincón de la web. Por ahora, quiero agradecerte por prestarme tu atención durante este tiempo; espero sinceramente que estas líneas te inspiren a encontrar el orden en el caos en cada aspecto de tu vida.

Porque es posible hacerlo —de verdad, soy prueba fiel de ello— y en este espacio te enseñaré cómo. Gracias por leer a esta Aprendiz Menta.

Mis Llaves Maestras: Automatización, Curación y Cultura

Imagina que pudieras tener un asistente incansable que organiza tus estanterías digitales mientras duermes. Como líder de empresas y estratega en Inteligencia de Negocios, me dedico a crear ecosistemas donde la tecnología de vanguardia y el talento humano se dan la mano para optimizar procesos. Estas son las tres herramientas fundamentales con las que transformó el caos en claridad:

  • Automatización (RPA): No se trata de reemplazar el toque humano, sino de liberarlo. Utilizo herramientas como Zapier y UiPath para que las tareas repetitivas dejen de robarte tiempo, permitiéndote enfocarte en lo que realmente importa.

  • Curación de Información: En un mar de datos, soy la encargada de rescatar lo valioso. Mi labor es asegurar que cada pieza de información sea rescatable, legible y útil, transformando grandes volúmenes de datos en mapas estratégicos para una toma de decisiones segura.

  • Estrategia de Capital Humano y Cultura Organizacional: Un sistema digital solo es tan fuerte como el equipo que lo utiliza. Diseño programas de formación técnica y estrategias de normalización que no solo enseñan a usar herramientas, sino que transforman la cultura interna, fomentando la colaboración en entornos de alto rendimiento.

¿Por qué estoy aquí?

Mi trayectoria me ha llevado a liderar la transformación digital y la arquitectura de datos en el gobierno federal, en diversas instituciones financieras y en grandes corporativos de relevancia nacional. Pero lo que realmente me mueve es la productividad con propósito: creo que al ordenar nuestros activos digitales y fortalecer nuestra cultura organizacional, liberamos el espacio necesario para la creatividad y el crecimiento sostenible.

Si alguna vez sientes que tu negocio es un rompecabezas al que le faltan piezas, acércate. Estoy aquí para ayudarte a catalogar el éxito y automatizar el camino hacia él.


martes, 4 de octubre de 2016

Aprendiz anuncia: Octubre y Propiedad Intelectual

En estos últimos meses, he estado trabajando como apoyo consultivo en varios proyectos de un centro público de investigación especializado en el desarrollo de tecnologías de la información y comunicación (TIC).
Gracias a este trabajo, tuve la suerte de poder asistir a dos cursos especializados en Derechos de Autor, los cuales fueron impartidos por funcionarios que trabajan en las oficinas del Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) lo que fue una experiencia excelente, ya que muchas veces como profesional de la información se tienen dudas sobre cuál es la mejor forma de cumplir con las labores de divulgación y difusión que le corresponden, respetando al autor de dicha información.

Ley Federal de Derecho de Autor

Como pequeña introducción, uno de los mitos universales de la propiedad intelectual es que una idea es lo mismo que una obra. Sin embargo, de acuerdo con la Ley Federal de Derecho de Autor que tuvo su última reforma el 13 de enero del 2016, declara en el primer artículo de dicho documento:
"La presente Ley, reglamentaria del artículo 28 constitucional, tiene por objeto la salvaguarda y promoción del acervo cultural de la Nación; protección de los derechos de los autores, de los artistas intérpretes o ejecutantes, así como de los editores, de los productores y de los organismos de radiodifusión, en relación con sus obras literarias o artísticas en todas sus manifestaciones, sus interpretaciones o ejecuciones, sus ediciones, sus fonogramas o videogramas, sus emisiones, así como de los otros derechos de propiedad intelectual."
Destaca en este artículo, cuatro claves que tienen una estrecha relación con el mundo de la información: acervo cultural, protección de los derechos de autores, artistas intérpretes o ejecutantes, obras literarias o artísticas en sus manifestaciones, derechos de propiedad intelectual.
En ningún momento de la Ley Federal de Derecho de Autor, se habla sobre la protección de ideas. Es aquí donde entra una explicación muy interesante y que quiero explicar de la siguiente manera: Cuando una persona tiene una idea y la comparte a un auditorio bajo su propia responsabilidad, el público en dicho auditorio tiene la oportunidad de tomar esta idea y desarrollar una OBRA con base en esta idea. Si esta persona que creó la obra en cuestión, registra dicho material (en cualquiera de sus manifestaciones estipuladas por la Ley Federal de Derecho de Autor), entonces esta persona tiene total derecho moral sobre la obra aún cuando la idea surgió de otra persona.
Cabe mencionar que existen dos tipos de derechos sobre la obra, que son: "Derechos Morales" y "Derechos Patrimoniales", sin embargo, estás se explicarán en otras entradas.

Idea vs Obra

Continuando con el ejemplo, suena extraño que una persona que tiene una idea no posea derechos para protegerla de este tipo de acciones, sin embargo, de forma objetiva y de acuerdo a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) con sede en Ginebra, Suiza, deja muy claro qué es lo que se puede proteger por derechos de autor y lo cito a continuación:
La legislación no suele contener una lista exhaustiva de las obras que ampara el derecho de autor. No obstante, en términos generales, entre las obras habitualmente protegidas por el derecho de autor en todo el mundo están las siguientes:
  • las obras literarias como las novelas, los poemas, las representaciones escénicas, las obras de referencia, los artículos periodísticos;
  • los programas informáticos y las bases de datos;
  • las películas, las composiciones musicales y las coreografías;
  • las obras artísticas como los cuadros, los dibujos, las fotografías y las esculturas;
  • la arquitectura; y
  • los anuncios, los mapas y los dibujos técnicos.
La protección del derecho de autor abarca solo las expresiones, pero no las ideas, procedimientos, métodos de operación o conceptos matemáticos en sí. El derecho de autor puede amparar o no elementos como los títulos, los lemas o logotipos, dependiendo de que la paternidad de la obra sea suficiente.
¿Por qué existen esas excepciones? Porque estos elementos tienen en común una interesante características: son elementos abstractos ( resultado de una operación intelectual (abstracción) que consiste en separar mentalmente lo que es inseparable en la realidad). De acuerdo con la informática y la psicología, los conceptos abstractos reducen los componentes fundamentales de información de un fenómeno que conserva sus rasgos más relevantes, aislando este elemento de su contexto o del resto de los elementos que lo acompañan. Esta información que se encuentra en las ideas, procedimientos, etc., es una ínfima parte de todo un contexto y aunque son el origen de varios trabajos, resulta difícil el poder garantizar derechos de autor a este tipo de elementos.
Ahora, esto no significa un demérito a las ideas. Lo que se busca al delimitar ambos conceptos, es estructurar y reafirmar la importancia de estas dos entidades. Si uno tiene una idea por ejemplo, de un mecanismo o sistema, el representar esta figura con un diagrama o alguna manifestación sin importar el soporte (puede ser incluso la servilleta que se encuentra a nuestro lado o la publicación más costosa que puede existir) y registrarlo ante el INDAUTOR le da esa transición importante que garantiza sus derechos y su protección ante terceros. Ya que existe un trabajo que es tangible y se convierte de un elemento abstracto a una expresión/manifestación que puede corroborar y comprobar este proceso de abstracción.
Quizá el ejemplo sea un poco sencillo e incluso absurdo, pero representa exactamente lo que busco explicar, la importancia del trabajo para que esa idea se convierta en un trabajo el cual, de acuerdo con la OMPI termine en una obra que pueda gozar de esta importante protección.

Organización Mundial de Propiedad Intelectual: datos curiosos.

De acuerdo a la OMPI, se presenta una gráfica con las solicitudes de concesión de derechos y los derechos vigentes de Propiedad Intelectual a nivel mundial.
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  • En patentes: 2.7 millones solicitudes de concesión y derechos vigentes.
  • Modelos de utilidad: 949, 000 solicitudes ante la OMPI.
  • Marcas: 7.4 millones de solicitudes a nivel mundial.
  • Diseño industrial con 1.1 millones de solicitudes.
  • ¿Sabías que las estadísticas de la OMPI proceden de diversas fuentes como datos suministrados por las oficinas nacionales/regionales de P.I. mediante la Encuesta anual de datos sobre P.I. de la OMPI?
  • El sector turístico utiliza en gran medida todos esos instrumentos del sistema de propiedad intelectual , que proporcionan el derecho exclusivo de explotación y el de impedir a terceros no autorizados que se beneficien de ese derecho.
  •  Hay una reciente tendencia a aplicar marcas a lugares, conocida igualmente como “creación de marcas de destino”, se basa fundamentalmente en el uso de marcas registradas, ya sea en forma de lema o logotipo.
  •  La estación de esquí suiza de St. Moritz fue la primera en registrar el nombre “St. Moritz” y el lema “Top of the World”, no solamente en Suiza sino también en la Oficina de Armonización del Mercado Interior y la Oficina de Marcas de la Comunidad Europea.

Conclusiones

La propiedad intelectual va más allá de la protección al autor, también tiene un papel importante en los acervos culturales, en la producción intelectual nacional e internacional y sobre todo en sectores económicos y políticos, sin embargo, por la falta de acercamiento a las instituciones responsables de estas cuestiones, tenemos problemas y escándalos que generan problemas en distintos ámbitos de la sociedad e incluso impacta desde los pequeños niveles (comunidades, individuos) hasta los niveles más grandes. En el caso de México, existen dos instituciones que son parte clave de la protección de propiedad intelectual: el INDAUTOR y la IMPI.
En el mes de octubre, se va a ir desarrollando en diferentes entradas, la importancia de los Derechos de Autor, los diferentes organismos y lineamientos que trabajan con propiedad intelectual, el papel del profesional de la información y de los centros de documentación en la protección y difusión de labores en beneficio de los derechos de propiedad intelectual, las desventajas y sobre todo los problemas que ocasiona el no poner bajo protección de estos mismos derechos las distintas expresiones y manifestaciones que se crean.
Agradezco mucho su atención a esta entrada. Que tengan un buen día, de parte de la Aprendiz de Información.

REFERENCIAS

Montaner y Simón Editores. (1887) Diccionario enciclopédico Hispano-Americano. Barcelona. Disponible en:  http://www.filosofia.org/enc/eha/e010182.htm
Nanayakkara, T. La función de la propiedad intelectual en la mejora de la competitividad de la industria turística. Disponible en: http://www.wipo.int/export/sites/www/sme/es/documents/pdf/tourism_ip.pdf (Consultado el 27 de septiembre 2016)
OMPI. (2015) Base de datos estadísticos de la OMPI. Disponible en: http://www.wipo.int/ipstats/es (Consultado el 27 de septiembre 2016)
OMPI (2015). Datos y cifras de la OMPI sobre P.I. Disponible en: http://www.wipo.int/edocs/pubdocs/es/wipo_pub_943_2015.pdf (Consultado el 27 de septiembre 2016)
Página oficial de OMPI. Disponible en: http://www.wipo.int/portal/es/ (Consultado el 27 de septiembre 2016)
Pagína oficial de INDAUTOR. Disponible en: http://www.indautor.gob.mx/ (Consultado el 27 de septiembre 2016)
Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos. (2016) Ley Federal del Derecho de Autor. México. Disponible en: http://www.indautor.gob.mx/documentos_normas/leyfederal.pdf (Consultado el 27 de septiembre 2016)


martes, 8 de julio de 2014

Explorando el mundo de la Bibliografía II: Instituto Internacional de Bibliografía, CBU, Otlet y La Fontaine


La última entrada hablo sobre los antecedentes y los origenes de la bibliografía, entre otras cosas. En esta ocasión, se enfocará en el desarollo de la bibliografía hasta nuestros tiempos, de dos importantes personajes para el mundo del manejo de información y sus profesionales (desde científicos de la información, hasta bibliotecólogos) e incluso de los ideales que persigue la bibliografía, como es el Control Bibliográfico Universal (CBU).

En 1985, Otlet y sus colegas crearon una organización internacional en Bélgica, ésta institución estaba subsidiada y era responsabilidad del gobierno belga asumiendo en esencia ser el centro de administración del Instituto. El objetivo de esta institución era el de apoyar los nuevos sistemas que explotaban las potencias inherentes en la tecnología de información de la época y en un período de cuarenta años, hubo un interesante juego reciproco entre el sistema actual de desarrollo y la gradual elaboración de trabajo teórico en el que los sistemas fueron creados, alcanzando su máxima expresión en el Tratado de Documentación de Otlet. Este trabajo envuelve varias formas nuevas de ver y hablar sobre el conocimiento, los libros y las bibliotecas, además de la infraestructura social en la cual forman parte. (Boyd, 1997. P. 289).

En la actualidad este Instituto es conocido como La Federación Internacional de la Información y de la Documentación. De hecho, ha tenido un gran cambio de nombres, pasando por el Instituto Internacional de la Documentación en 1931, luego en la Federación Internacional de la Documentación en 1937 hasta el año 1988 en el que se convirtió en la Federación Internacional de la Información y de la Documentación. 

Antes de que existiera el IIB, Otlet y la Fontaine en 1893 transforman la sección bibliográfica de la Sociedad de Estudios Sociales y Políticas, en el Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica. Al año obtienen una copia del Sistema de Clasificación Dewey y piden permiso para trasladar la clasificación y utilizarla con fines bibliográficos. En 1985, Paul Otlet y Henri La Fontaine logran la primera invención en clasificaciones bibliográficas basada en el sistema de Dewey.

Si bien, Dewey se basaba en la organización sistemática por temas numerados correlativamente, Paul Otlet aportó innovaciones, entre ellas, el empleo de una notación relativa decimal, símbolos para la combinación de las diversas numeraciones y capacidades relacionales de las temáticas clasificatorias, principalmente. Estas mejoras e innovaciones se tradujeron en la publicación de la Clasificación Decimal Universal, conocida como la CDU. Dicha Clasificación permitía la subdivisión de las materias y áreas de conocimiento de manera ilimitada respondiendo al principio de orden del conocimiento. Con este trabajo se tuvo que re denominar al Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica al Instituto Internacional de Bibliografía. Lo que significó el germen de desarrollo de una nueva disciplina científica, que posteriormente se redefiniría como Documentación y la toma de conciencia de un trabajo a gran escala, el proyecto RBU o Repertorio Bibliográfico Universal.

Ahora, según Otlet, no se podía permitir tratar a documentos y publicaciones científicas sin un procedimiento, pues corrían el riesgo de duplicar trabajos, especialmente en las Ciencias Sociales y en las Humanidades. Con ello, propone varias vías de solución entre ellas el de estableces una clasificación científica de las fuentes y elaborar un catálogo de fuentes que incluyera una indización y un resumen de cada una. 

Bajo estas directrices, inician un importante trabajo, Otlet y La Fontaine comienzan a realizar una bibliografía de las ciencias que recopila, organiza y clasifica las fuentes científicas, incluyendo publicaciones primarias. Con esto surgió un método bibliográfico para la investigación científica, una importante aportación de Otlet y la Fontaine para la disciplina de la bibliografía. Esto es debido a la gran diferencia de las bibliografías tradicionales que pretendían servir como mero elemento de control, descripción y recuperación, es decir, Otlet y Fontaine comienzan una tarea que luego se conocerá como repertorio o bibliografía científica.

Cabe mencionar que en el Tratado de Documentación de Paul Otlet, viene un pequeño tratado de Síntesis Bibliográfica, incluyendo un apartado con las temáticas y demás. Por lo que podemos cerrar mencionando que estos dos personajes fueron fundamentales para abordar de diferente manera a la bibliografía. Enriqueciéndola para que estas publicaciones científicas puedan ser fácilmente recuperables y que no se queden en el olvido.
Una vez explicado los orígenes e importancia de esta institución, se continuará con los personajes Paul Otlet y Henri La Fontaine que resultaron personas importantes para la bibliografía y su desarrollo.

En los avances de la bibliografía surgieron dos personajes importantes que revolucionaron y propusieron una nueva visión que trabajar en el futuro del mundo de la información. Estos personajes son Paul Otlet, nacido en Bruselas en 1868, con una formación y estudios superiores en la Universidad de Lovaina en donde estudió Derecho, Sociología y Economía Política, cabe mencionar que en dicha Universidad tuvo una importante reputación como bibliógrafo de prestigio. Ha tenido muchos logros a lo largo de su vida que incluyen áreas del conocimiento en las Ciencias Sociales. Falleció en 1944, reconocido por su dedicación a la humanidad y la cultura, fundó y organizó asociaciones e instituciones para promover la expansión del conocimiento intelectual y para situarlo en la política de un nuevo mundo. “Bibliógrafo utópico e internacionalista, imaginó y describió el uso de máquinas todavía sin inventar.” (Arnau, 1994. p. 156) 

Otro personaje es Henri La Fontaine, el cual colaboró junto con Otlet en la creación del CDU, que son las siglas de la Clasificación Decimal Universal; en la constitución del Instituto Internacional de Bibliografía de Sociología en 1893, institución en donde Otlet plasmó sus ideas inspiradas por Edmond Picard y Ferdinand Larcier. En el siglo XIX eran ideas revolucionarias y formaban parte de valores y parámetros que la disciplina de la Documentación tiene como base teórica. Sus trabajos y actividades se verían reflejados en todo el mundo y hasta nuestras fechas.

En cuanto a Henri La Fontaine, el nació en Bruselas en 1854, estudió leyes en la Universidad Libre de Bruselas, pronto alcanzó una buena reputación como autoridad en derecho internacional. Además de tener un galardón con el Premio Nobel de la Paz por fomentar buenas relaciones entre Alemania y Francia. Fue autor de un gran número de manuales legales y fundador de la revista La Vida Internacional. Falleció en 1943, reconocido como bibliógrafo, documentalista, internacionalista, escritor, político, organizador y en cualquier circunstancia, dispuesto a actuar de consejero y mediador en los programas particionales con Otlet. (Arnau, 1995. p. 157)


Por último, Otlet comenzó un ambicioso proyecto que se conoce como Control Bibliográfico Universal (CBU) o Repertorio Bibliográfico Universal (RBU), el cual se describe así: “El RBU comprenderá el inventario clasificado por materias y autores de los libros y publicaciones aparecidas en todos los países, en todas las épocas y sobre todos los temas.” (Citado por Arnau, 1994. p. 159) 

Otlet lo tenía dividido en diferentes repertorios parciales y el CBU empezó como una red, la cual se presentó como un sistema para tener la información disponible en favor de la sociedad. 

En el presente, gracias a la combinación de HTTP y HTML, por el gran personaje Tim Berners-Lee, se creó una herramienta que está presente en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana y del desarrollo del S. XXI, que es la World Wide Web (WWW) o mejor conocida como la web.

"Con un navegador web, un usuario visualiza sitios web compuestos de páginas web que pueden contener textoimágenesvídeos u otros contenidos multimedia, y navega a través de esas páginas usando hiperenlaces." (Wikipedia, 2014)

Este pequeño invento, resulta ser similar a lo que tenía Otlet con el CBU y el ideal de Biblioteca Universal que muchos bibliográfos han tratado de crear. Un recinto en donde se pueda almacenar, consultar y publicar información que esta al alcance de todos. El único problema con esta herramienta es la falta de filtros, normas y registro de la información que se publica. Aunque es fácil recuperar la información gracias a buscadores y metabuscadores como Google, Zotero, etc. La información puede estar desactualizada, sin un respaldo de autoridad, en fin, no contiene estandares de calidad, ya que cualquiera puede publicar y poner información en la web. Además, el usuario, ha sido educado para tener uso de esta herramienta pero no para la selección, recuperación y forma de almacenamiento que le puede ayudar a tener mayor control sobre la información que necesita, lo que reduciría considerablemente, el tiempo que pasa en la computadora, perdido en el océano digital. 

Esta web llena de relaciones, hiperenlaces e información, resulta ser una excelente herramienta para nosotros, para poder poner a disposición del usuario, los registros de sistemas y redes bibliotecarias. No solamente de una biblioteca, sino de un país entero, o de una área determinada de conocimiento. Puede ser la herramienta ideal para tener ese Universo de información a disposición de todos. Bueno, como Otlet, se vale soñar ¿no creen?

En resumen, la bibliografía refleja ser más que un elemento importante de cualquier todo trabajo académico o de investigación, esa es sólo una de sus funciones. La razón principal, lo que vuelve tan importante la bibliografía es la red de información y el fundamento teórico que sustenta tus propias ideas y proyectos. Esa esencia pérdida y que muchos estudiantes juzgan de irrelevante para sus trabajos (e incluso algunos investigadores, personas de renombre y de interés). Ésta es una de las razones por las que nosotros como estudiantes e incluso como académicos y profesionales, tenemos que tener cuidado a la hora de escribir la bibliografía. Además, como bibliotecólogos, podemos encontrar útil todas las fuentes consultadas de una obra para poder desarrollar colecciones útiles y excelentes para el usuario. Y utilizar la web, para poder ampliar nuestra red de información y guiar al usuario a través de ella, lo que resulta importante y extremadamente útil para la búsqueda y recuperación de información en este S. XXI.


¿Qué opinan sobre la WEB y la relación que tiene con el registro y el acceso a la información? ¿El registro electrónico es mejor que el registro físico? ¿Cuáles serían las ventajas y desventajas de tener toda la información y sus relaciones en un espacio intangible? ¿Realmente es posible tener toda la información en un solo recinto? 

Tantas dudas sobre el espacio de la información, su registro y manejo. Dudas que pueden llevarnos a ser visionarios y ser responsables de cambios increíbles en el futuro o que pueden opacarnos y llevarnos a una parálisis en cuánto a nuestro desarrollo. Ojalá y esta entrada les ayude a reflexionar e ir más allá de lo que se presenta, siempre es bueno saber el origen de las cosas, entender sus relaciones con el mundo que nos rodea y ver su desarrollo. Sobre todo, en el mundo de la información.

Espero que encuentren útil esta entrada, fue un verdadero placer aprender sobre el presente y el pasado de la bibliografía, en lo personal, aprender y entender sobre estos elementos es relevante para nuestra formación, tanto profesional como académica. Son pequeños detalles, fácilmente pasados por alto y sin embargo, son realmente importantes. 

En la siguiente entrada, se hablará del libro como objeto de deseo, el autor y el lector y también, hablaremos sobre movimientos importantes en la información científica, como lo es el Acceso Abierto. 

Gracias por leer a esta Aprendiz de la Información. Hasta el viernes.

Bibliografia consultada

Arnau, P. (1995). Trascendencia de la vida y obra de Paul Otlet. En: Revista General de Información y Documentación. Vol. 5. Madrid: Universidad Complutense de  Madrid.
 
Rayward, W. B. (1997). “The Origins of Information Science and the International Institute of Bibliography/International Federation for Information and Documentation (FID)”. En: Journal of the American Society for Information Science, 48 (4), pp. 289-300.