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domingo, 26 de abril de 2026

El Arte de Encontrar el Orden en el Caos

Tenía 16 años la primera vez que pisé una biblioteca pública. 16 años… y el mundo se volvió infinito. Recuerdo haberme mareado un poco al entrar: ¿cómo era posible que en un solo espacio conviven tantas ideas, significados ocultos y verdades esperando ser descubiertas? En ese momento comprendí que la vida humana es corta —apenas un suspiro si la comparamos con la historia del universo— y que nuestro gran superpoder como especie es la capacidad de recopilar y heredar conocimiento. Esa hora en la biblioteca abrió la puerta a un hambre voraz; nació en mí el propósito de devorar todo lo que estos espacios tienen para ofrecer.

¿Alguna vez has entrado en una biblioteca infinita donde cada libro parece susurrar una respuesta diferente? Unos años después de aquel encuentro, llegaron las tecnologías que en este 2026 han revolucionado nuestra cultura, nuestras capacidades y nuestras vidas cotidianas. Aunque esta nueva "biblioteca" —llamémosle así al Internet y a la Web para encontrarnos en un punto común, querido lector— es distinta a aquellas que, por siglos, custodiaban el acceso a la información.

Creo que el error más grande en los inicios de la era digital fue no advertir que la creación de un nuevo mundo requiere, necesariamente, de nuevos términos. Para evitar confusiones entre lo antiguo y lo moderno, necesitamos precisión. Por ejemplo: no llamamos "pergamino" a cualquier libro; reservamos esa palabra solo para los objetos que cumplen con esas características físicas. Tampoco le diríamos a un editor que su labor es idéntica a la de un escritor.

Sin embargo, en el ámbito tecnológico, los términos se readaptaron para intentar explicar fenómenos totalmente nuevos, de los cuales aún desconocemos mucho conforme se van creando. Es por ello que las tecnologías nos han sumergido en un territorio gris, donde parece que nadie logra ponerse de acuerdo sobre cuál es el verdadero objetivo de tenerlo todo en un solo lugar....

La Bibliotecaria (loca) de los Datos Modernos

Aunque mi formación académica se cimentó en la Bibliotecología por la UNAM , mi "biblioteca" y mis materiales de trabajo actuales no se limitan al papel; habitan en flujos de datos, nubes y algoritmos. Durante mi trayectoria, siempre busqué dar el siguiente paso hacia el impacto de las nuevas tecnologías. Desde la preparatoria, sentí una fuerte atracción por la computación y la programación, pero intuía que solo "construir" el mundo digital no era suficiente para mis habilidades. Lo que realmente me mueve es ayudar: ver crecer a las personas y ser el puente que las lleva de lo desconocido hacia nuevas alturas o paisajes inexplorados.

Hubo un tiempo en el que creí que mi camino estaba en la animación o la comunicación —disciplinas que aún me apasionan y cuya historia me obsesiona— e incluso hubo quien sugirió que mi vocación era la sociología. Sin embargo, fue un profesor de computación quien me señaló el camino hacia este espacio. Lo que inicialmente parecía un refugio temporal mientras reunía recursos para otras metas, se transformó en apenas un día en mi verdadera vocación. En ese instante supe que había encontrado todo lo necesario para no solo "trabajar para vivir", sino para vivir plenamente mi propósito.

Y así, tras cuatro años de formación, me titulé con mención honorífica en Bibliotecología y Estudios de la Información. Para entonces, ya era una licenciada con una trayectoria real, pues desde el segundo semestre de la carrera comencé a integrarme en diversos proyectos profesionales para fundir la teoría con la práctica. Este inicio temprano facilitó mi inserción en el mercado laboral, aunque avanzar a esa velocidad también tuvo sus matices: a menudo progresaba más rápido de lo que mis propios mentores y superiores lograban guiarme.

En ese camino cometí errores, tanto en lo profesional como en lo humano. Sin embargo, fue en ese trayecto donde recibí un diagnóstico de neurodivergencia que me había acompañado desde siempre sin ser tratado. Lejos de ser un obstáculo, este descubrimiento trajo su propia chispa, permitiéndome pensar fuera de los moldes establecidos y detectar necesidades en mi sector que otros solían pasar por alto. Entre los desafíos de una pandemia, mi firme responsabilidad social hacia sectores vulnerables y los cambios constantes en las políticas públicas, el panorama de mi profesión se volvió complejo de navegar. Pero tras todo ese mapeo e intentos por reinventarme, heme aquí: regresando en este 2026 al espacio digital, con una visión renovada y nuevas formas de comunicar lo que he aprendido. De ahí tomé el título de Bibliotecaria (loca) de los Datos Modernos.

Con más de diez años de trayectoria , he aprendido que no se trata simplemente de poseer mucha información, sino de lograr que cada pieza ocupe su lugar exacto, lista para ser consultada justo cuando más se necesita. Mi trabajo consiste en encontrar el orden en el caos, no en fabricarlo. Es una curiosa paradoja: como profesionales de la información, habitamos el límite entre la creación y el testimonio. Creamos, sí, pero lo hacemos a partir de lo que ya existe. Hablamos de lo que ya se habló y construimos sobre lo que otros ya edificaron. En cierta forma, somos artistas que buscan volver más atractivo y funcional lo que ya se hizo. Somos curadores que no solo recuperan lo que parece roto, sino que lo enriquecen, lo integran y lo vuelven a separar cuantas veces sea necesario para que el conocimiento siga siendo útil y sobre todo que sea rescatable, legible y un pilar sobre el que se construya lo que sigue, sin perder lo que hubo.  

Creo que eso es todo por ahora. Todo lo descubierto en este océano de información se verá reflejado, con dedicación y excelencia, en este rincón de la web. Por ahora, quiero agradecerte por prestarme tu atención durante este tiempo; espero sinceramente que estas líneas te inspiren a encontrar el orden en el caos en cada aspecto de tu vida.

Porque es posible hacerlo —de verdad, soy prueba fiel de ello— y en este espacio te enseñaré cómo. Gracias por leer a esta Aprendiz Menta.

Mis Llaves Maestras: Automatización, Curación y Cultura

Imagina que pudieras tener un asistente incansable que organiza tus estanterías digitales mientras duermes. Como líder de empresas y estratega en Inteligencia de Negocios, me dedico a crear ecosistemas donde la tecnología de vanguardia y el talento humano se dan la mano para optimizar procesos. Estas son las tres herramientas fundamentales con las que transformó el caos en claridad:

  • Automatización (RPA): No se trata de reemplazar el toque humano, sino de liberarlo. Utilizo herramientas como Zapier y UiPath para que las tareas repetitivas dejen de robarte tiempo, permitiéndote enfocarte en lo que realmente importa.

  • Curación de Información: En un mar de datos, soy la encargada de rescatar lo valioso. Mi labor es asegurar que cada pieza de información sea rescatable, legible y útil, transformando grandes volúmenes de datos en mapas estratégicos para una toma de decisiones segura.

  • Estrategia de Capital Humano y Cultura Organizacional: Un sistema digital solo es tan fuerte como el equipo que lo utiliza. Diseño programas de formación técnica y estrategias de normalización que no solo enseñan a usar herramientas, sino que transforman la cultura interna, fomentando la colaboración en entornos de alto rendimiento.

¿Por qué estoy aquí?

Mi trayectoria me ha llevado a liderar la transformación digital y la arquitectura de datos en el gobierno federal, en diversas instituciones financieras y en grandes corporativos de relevancia nacional. Pero lo que realmente me mueve es la productividad con propósito: creo que al ordenar nuestros activos digitales y fortalecer nuestra cultura organizacional, liberamos el espacio necesario para la creatividad y el crecimiento sostenible.

Si alguna vez sientes que tu negocio es un rompecabezas al que le faltan piezas, acércate. Estoy aquí para ayudarte a catalogar el éxito y automatizar el camino hacia él.


viernes, 21 de octubre de 2016

Aprendiz analiza a... El Convenio de Berna

En esta entrada quiero hablar sobre un documento fundamental para la protección intelectual de obras artísticas y literarias, el cual surgió el 9 de septiembre de 1886 y se llama "Convenio de Berna" el cual actualmente ampara a nivel internacional el derecho de autor que provee el privilegio de controlar el uso sobre sus obras literarias, artísticas o científicas. Con 163 países incorporados, es el más reconocido y firmado a nivel mundial y de acuerdo con el documento de Edición y Derechos de Autor en las publicaciones de la UNAM (López y Estrada) y en el mismo, menciona que este Convenio trajo consigo una nueva visión acerca del derecho de autor y ha sido importante para el establecimiento de leyes sobre el derecho de autor en los países.
Cabe destacar que existen tres convenios importantes a la hora de hablar de protección de propiedad intelectual:
  • El Convenio de París en 1883 que habla sobre la protección de la Propiedad Industrial.
  • El Convenio de Berna en 1886 que se especializa en Obras Literarias y Artísticas.
  • La Convención de Roma en 1966 el cual protege a: Artistas intérpretes o ejecutantes, productores de fonogramas y organismos de radiodifusión.
Este Convenio se completó en París el 4 de mayo de 1896 y tuvo una serie de revisiones en la que la última revisión y enmienda fue el 28 de septiembre de 1979.
Dicho documento, se aplica en los países que constituyen a la Unión, es decir, los 169 países entre los cuales se encuentran países como Alemania, Arabia Saudita, Bahrein, Cuba y México, entre otros. Lo que es importante saber, porque para poder formar parte de los Estados Miembros de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual debe depositar un instrumento de ratificación o de adhesión en poder del Director General, que en la actualidad es Francis Gurry, abogado de la Universidad de Melbourn con maestría en Leyes de la misma institución y con un doctorado en Filosofía de la Universidad de Cambridge. Su período como Director General de la OMPI hasta septiembre 2020.

¿Cuál es su importancia?

La importancia del Convenio de Berna, radica en el reconocimiento y trato de las obras escritas que se encuentran bajo la protección dicha organización. Este documento se encarga de establecer las condiciones mínimas de protección que se refieren a las "obras literarias y artísticas", además de establecer algunos derechos morales, ciertas reservas, limitaciones o excepciones permitidas.
Dichas condiciones deberán extenderse a "todas las producciones en el campo literario, científico y artístico, cualquiera que sea el modo o forma de expresión" (párrafo 1 del artículo 2 del Convenio). Ahora, para dichas obras algunos de los derechos se deberán reconocerse como derechos exclusivos de autorización:
  • El derecho a traducir
  • El derecho de realizar adaptaciones y arreglos de la obra,
  • El derecho de representar y ejecutar en público las obras dramáticas, dramático–musicales y musicales,
  • El derecho de recitar en público las obras literarias,
  • El derecho de transmitir al público la representación o ejecución de dichas obras,
  • El derecho de radiodifundir (los Estados Contratantes cuentan con la posibilidad de prever un simple derecho a una remuneración equitativa, en lugar de un derecho de autorización),
  • El derecho de realizar una reproducción por cualquier procedimiento y bajo cualquier forma (los Estados Contratantes podrán permitir, en determinados casos especiales, la reproducción sin autorización, con tal que esa reproducción no atente contra la explotación normal de la obra ni cause un perjuicio injustificado a los intereses legítimos del autor y, en el caso de grabaciones sonoras de obras musicales, los Estados Contratantes podrán prever el derecho a una remuneración equitativa),
  • El derecho de utilizar la obra como base para una obra audiovisual y el derecho de reproducir, distribuir, interpretar o ejecutar en público o comunicar al público esa obra audiovisual. (En virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio, deberá reconocerse un derecho exclusivo de alquiler sobre los programas de ordenador y, en ciertas condiciones, de las obras audiovisuales.)
Lo anterior proviene de una reseña que la propia OMPI publica en su sitio web sobre el Convenio de Berna. Sin embargo, en esta entrada, vamos a analizar algunos artículos de dicho documento para poder entender la importancia y sobre todo la fuente de inspiración para el establecimiento de leyes sobre el derecho de autor en los países.
Es uno de los documentos que ha sido incipiente en la legislación de finales del siglo XIX, para que sean protegidos los derechos de los autores sobre las obras literarias y artísticas. Ahora, de acuerdo al artículo dos se reconoce como "obra literaria y artística":
Las cuales comprenden todas las producciones en el campo literario, científico y artístico, cualquiera que sea el modo o forma de expresión, tales como los libros, folletos y otros escritos; las conferencias, alocuciones, sermones y otras obras de la misma naturaleza; las obras dramáticas o dramático-musicales; las obras coreográficas y las pantomimas; las composiciones musicales con o sin letra; las obras cinematográficas, a las cuales se asimilan las obras expresadas por procedimiento análogo a la cinematografía; las obras de dibujo, pintura, arquitectura, escultura, grabado, litografía; las obras fotográficas a las cuales se asimilan las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía; las obras de artes aplicadas; las ilustraciones, mapas, planos, croquis y obras plásticas relativos a la geografía, a la topografía, a la arquitectura o a las ciencias.
Ahora, para obtener la protección del Convenio de Berna, un autor debe ser originario de uno de los países miembros de la Unión; haber publicado su creación por primera vez en algún otro país también de la Unión, o vivir allí. Esta protección la concede el convenio a un autor durante toda su vida y por cincuenta años después de su muerte. No obstante, para algunas obras la duración de la protección podría ser menor o mayor según la legislación local. Esta protección es aplicada a las obras que no han pasado al dominio público en el país de origen y por lo tanto, gozan de distintos derechos. En nuestro país, por ejemplo, de acuerdo con el INDAUTOR existen dos derechos que protegen a las obras literarias y artísticas: derechos morales y derechos patrimoniales. Y así, existen diferentes legislaciones en el mundo que protegen de una manera u otra estos derechos garantizados por el propio Convenio de Berna.
Puede verse este documento como guías, en los que ninguna ley de protección de propiedad intelectual que se establezca en los 169 países puede ofrecer menos de lo que ofrece el Convenio. Y esto es importante porque fija un estándar en el que los países miembros deben cumplir.
Sin embargo, como cualquier normativa, tiene también limitaciones, excepciones, etc. Por ejemplo, de acuerdo al Convenio, las legislaciones pueden reservar la facultad de establecer que las obras literarias y artísticas o algunos de los géneros que no están protegidos mientras no hayan sido fijados en un soporte material (recuerda que las leyes y normativas de propiedad intelectual, NO protegen ideas sino obras, lo que se explica en la entrada "Aprendiz anuncia: Octubre y Propiedad Intelectual")
Dentro del segundo artículo, existe el apartado conocido como "Obras derivadas",  el cual se habla de las obras originales que se protegen sin perjuicio de los derechos del autor, ya sean traducciones, adaptaciones, arreglos musicales y demás transformaciones de una obra literaria y artística. Existe otro apartado de textos oficiales, en el cual se reserva para las legislaciones la facultad de determinar la protección que se ha de conceder a los textos oficiales de orden legislativo, administrativo o judicial, así como a las traducciones oficiales de los textos.
También habla sobre colecciones, las cuales se consideran tales como las enciclopedias, antologías que por la selección o disposición de las materias, constituyen creaciones intelectuales que serán protegidas, sin perjuicio de los derechos de los autores sobre cada una de las obras que forman parte de estas colecciones.
En el sexto párrafo, menciona que las obras antes enlistadas gozarán de protección en todos los países de la Unión y en los cuales esta protección beneficia tanto al autor como a los derechohabientes.
Cabe destacar que las noticias del día y sucesos no se aplican para la protección de este convenio, mientras que las obras de artes aplicadas, dibujos y modelos industriales, quedan reservados por las legislaciones de los países de la Unión, la facultad de regular lo concerniente a estas obras, así como lo relativo a los requisitos de protección de las mismas. También, para las obras protegidas únicamente como dibujos y modelos en el países de origen no se puede reclamar en otro país de la Unión más que la protección especial concedida en dicho país, sin embargo, si tal protección no se concede, las obras serán protegidas como obras artísticas.

Tres principios básicos del Convenio de Berna

El Convenio de Berna, determina la protección mínima que ha de conferirse, así como las disposiciones especiales para los países en desarrollo que quieran valerse de ellas. Dichos principios se describen a continuación:
a) Las obras originarias de uno de los Estados Contratantes (es decir, las obras cuyo autor es nacional de ese Estado o que se publicaron por primera vez en él) deberán ser objeto, en todos y cada uno de los demás Estados Contratantes, de la misma protección que conceden a las obras de sus propios nacionales (el principio del "trato nacional") [1].
b) La protección no deberá estar subordinada al cumplimiento de formalidad alguna (principio de la protección "automática") [2].
c) La protección es independiente de la existencia de protección en el país de origen de la obra (principio de la "independencia" de la protección). Empero, si en un Estado Contratante se prevé un plazo más largo de protección que el mínimo prescrito por el Convenio, y cesa la protección de la obra en el país de origen, la protección podrá negarse en cuanto haya cesado en el país de origen [3].
En el primer punto, explica que una vez que uno de los Estados Contratantes registra una obra, está obra goza de la misma protección en los 169 países que forman parte del Convenio.
En el segundo punto, se habla de una derecho natural de protección, lo que explique anteriormente al validar que ningún Estado Contratante puede ofrecer menos de lo que establece el Convenio de Berna. Mientras que el tercer punto, valida la independencia de la existencia de normativas y legislaciones que protegen a la obra en su país de origen de la obra, sin embargo, establece que en dado caso que el país origen cese la protección de la obra pasados los cincuenta años que establece el Convenio, éste también puede negar dicha protección una vez se ha cesado en el país de origen. En este caso, si una obra goza de un período más largo que el que ofrece el Convenio, entonces este puede ser protegido por el Convenio, sin embargo, si por ejemplo el Estado Contratante cambia su período e invalida la protección de la obra, después de los cincuenta años de origen, entonces el propio Convenio no puede proteger el documento y se convierte en obra de dominio público.
En lo que respecta a la duración de la protección, el principio general es que deberá concederse protección por el plazo de los cincuenta años posteriores a la muerte del autor. Sin embargo, existen excepciones a ese principio general, como el caso de las obras anónimas que su plazo expira 50 años después de que la obra haya sido lícitamente hecha accesible al público, excepto cuando el seudónimo no deja dudas sobre la identidad del autor o si el autor revela su identidad durante ese período (y en este último caso, se aplicará el principio general). 
Ahora, en el caso de las obras audiovisuales (cinematográficas), el plazo mínimo de protección es de 50 años después de que la obra haya sido hecha accesible al público ("exhibida") o, si tal hecho no ocurre, desde la realización de la obra. En el caso de las obras de artes aplicadas y las obras fotográficas, el plazo mínimo es de 25 años contados desde la realización de la obra [5].
Cuando se habla de derechos económicos, generalmente se utiliza el término "libre de utilización" de obras protegidas para referirse a esas limitaciones y figuran en distintas partes del Convenio. Además en el Anexo el Acta de París, este documento se permite así mismo que los países en desarrollo apliquen licencias no voluntarias para la traducción y reproducción de obras en determinados supuestos en el contexto de actividades de enseñanza. En estos casos, se permite la utilización descrita sin la autorización del titular del derecho con sujeción al pago de una remuneración que se establecerá en la legislación.
Ahora, podemos hablar sobre el Convenio de Berna y el impacto que creo en nuestro país.  

México y el Convenio de Berna

Nuestro país firmó su adhesión el 24 de julio de 1971, la cual fue ratificada el 11 de septiembre de 1974 y entró en vigor el 17 de diciembre de 1974. Se considera como un Tratado Internacional y de acuerdo con Horacio Rangel, los Derechos de Autor a nivel internacional se basan en tres grandes organizaciones públicas: la OMPI, UNESCO y la OMC (Organización Mundial de Comercio). 
Cabe destacar que, de acuerdo con el mismo autor,  los "tratados internacionales, se ubican jerárquicamente por encima de las leyes federales y en un segundo plano respecto de la Constitución Federal." 
Sin embargo, cabe destacar que el derecho de autor queda manifiesto, al menos su regulación, con Plutarco Elías Calles en 1928 y por otra parte, en el Reglamento para el Reconocimiento de Derechos Exclusivos de Autor, Traductor o Editor que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de octubre de 1939 en el que se realiza el énfasis en una obra o creación como el objeto de protección del derecho de autor. Todos estos antecedentes se pueden desarrollar en otra entrada especializada en la evolución de los Derechos de Autor en México. 
Sin embargo, el Convenio de Berna y México tuvieron  el primer acercamiento en 1971 y con esta integración fue posible mejorar la legislación interna, en particular reconocimiento de nuevos derechos, la elevación de los niveles de protección y la estandarización de la reglamentación convencional.  También se adoptó la regulación de la figura de la presunción de autoría, quedando así desplazada la obligación de registrar una obra para verse reconocidos los derechos de autor, por lo que a partir de este momento, para que el autor viera reconocida su personalidad, sólo era necesario que indicara en la obra su nombre o seudónimo.
Gracias a esta adhesión al Convenio de Berna, la Ley Federal sobre el Derecho de Autor fue reformada y adicionada el 11 de enero de 1982, en donde se incorporaron algunas disposiciones acerca de las obras y las interpretaciones usadas con fines publicitarios o propagandísticos, y ampliando la protección no sólo a autores, sino también a intérpretes y ejecutantes.

Conclusiones

Los Derechos de Autor, son importantes a distintos niveles. Con este tratado internacional, puedo concluir que muchos de los derechos de propiedad intelectual en nuestro país no hubieran sido reconocidos de no haber sido por la creación de un documento tan importante como el Convenio de Berna. 
Lo que es más importante es que existen distintos tratados que protegen distintos soportes, también es bastante crítico que el profesional de la información conozca este tipo de documentos y los tenga al pendiente para saber si sus leyes y normativas locales ofrecen esta protección, cómo las está implementando y sobre todo, cuáles son las estrategias que utiliza el país para cumplir con estos requisitos y condiciones mínimas que garantizan el derecho de protección de propiedad intelectual. 
En sí, ¿qué tanto conoces de los Derechos de Autor en México y en el mundo?. Este tipo de investigaciones son interesantes porque nos permite apreciar desde una profesión diferente, el impacto que tienen dentro de nuestras disciplinas y más importante aún, el impacto que podemos tener. ¿Qué significa para el profesional de la información conocer sobre Derechos de Autor? ¿Cuáles son las implicaciones de informar a la comunidad sobre la importancia y los procesos de ejercer un derecho de propiedad intelectual?
En Latinoamérica, somos la tercera región en utilizar más la web, sin embargo, nuestra propia comunidad mexicana en producción de información y desarrollo científico y tecnológico ha mostrado muy poco movimiento. Y de hecho, en cuanto a escándalos de plagio, puedo decir que estamos rodeados de casos bastante importantes en los últimos años. 
Mencionando algunos ejemplos, el caso más famoso que me llega a la cabeza: El trabajo de titulación de nuestro presidente Enrique Peña Nieto en el cual se comprobó que Enrique Peña Nieto plagió su tesis de licenciatura; otro caso sonado en cuanto a obra artística y de diseño que de acuerdo con una nota de Aristegui, es el caso de derechos de autor sobre el diseño de las prendas mixes de Santa María Tlahuitoltepec e Isabel Marant, el caso de Vladimir con un ensayo del premio anual de Investigación sobre Corrupción en México o el caso "Boris" en agosto de 2013, en el que se comprobó el plagio de diversas obras, incluyendo su tesis de maestría y doctorado del maestro Boris Berenzon Gorn, quien fue despedido de la Facultad de Filosofía y Letras. Y esto sólo hablando de casos que tratan de obras literarias, si nos vamos a un caso de plagio reciente (y que aún no se sabe si se considera plagio o no) es el caso de "Haku"en el que presuntamente utilizó obras de otros diseñadores para realizar los posters y arte publicitario del famoso juego "Gears of Wars 4"
Otra razón por la cual nos puede ayudar el Convenio de Berna, es a la hora de catalogar, pues tiene definiciones claras sobre lo que se considera "colección", "obra derivada", etc. En sí, muchas veces como estudiantes a la hora de catalogar leemos los pasos para realizar esta labor, pero no tenemos claridad en cómo considerar la obra para poder registrarla de forma apropiada (y esto lo rescato de mi experiencia como estudiante). El leer el Convenio de Berna nos permite entender la importancia de las obras, entender la figura de plagio y sobre todo, nuestros derechos en caso de ser autores y sobre todo, lectores y usuarios de información. 
Todo recurso creado por otra persona, TIENE que ser reconocido por la creación de estas obras. Y por lo tanto, entender lo que los Derechos de Autor significa para el mundo de la información. 
Gracias por leer a esta Aprendiz de la Información. 

REFERENCIAS

López G., C., y Estrada C., G. Edición y derecho de autor de la UNAM. [On Line]. Revisado 4 de octubre del 2016. Sitio disponible en: http://www.edicion.unam.mx/html/4_7.html. ISBN 970-32-4299-5.
OMPI. Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas. [On Line]. Revisado 19 de octubre del 2016. Sitio disponible en: http://www.wipo.int/treaties/es/text.jsp?file_id=283698
OMC. ADPIC: El Acuerdo de la OMC sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio. [On Line]. Revisado 19 de octubre del 2016. Sitio disponible en: https://www.wto.org/spanish/tratop_s/trips_s/trips_s.htm
Rangel, H. La protección internacional del derecho de autor: la Convención de Berna. [On Line]. Revisado 21 octubre 2016. Sitio disponible en:  http://www.cultura.gob.mx/seminario/seminario2/descargas/Horacio_Rangel.pdf
Aristegui, C. (2016) Cinco casos donde sí se castigo el placio académico en México. Revisado 21 octubre 2016. Sitio disponible en: http://aristeguinoticias.com/3108/mexico/cinco-casos-donde-si-se-castigo-el-plagio-academico-en-mexico/
Aristegui, C. (2016) Modista francesa reconoce origen de blusa oaxaqueña y niega plagio. Revisado 21 octubre 2016. Sitio disponible en: http://aristeguinoticias.com/2011/kiosko/modista-francesa-reconoce-origen-de-blusa-oaxaquena-y-niega-plagio/
Reyes, M. Encuentran plagio en arte para pósters de Gears of War 4. Revisado 21 octubre 2016. Sitio disponible en: http://atomix.vg/2016/10/13/encuentran-enorme-plagio-en-arte-para-posters-de-gears-of-war-4/

viernes, 7 de noviembre de 2014

Información, Libertad y Bibliografía, PRESENTE BIBLIOTECOLOGÍA

Desde que publiqué este blog, desde la primera entrada, reconocí a el Colegio de Bibliotecología, me dio una vocación, me dio una disciplina para dedicarme y una misión que me impulsa a seguir creciendo.  Esta entrada, es una dedicatoria a una generación que viene fuerte, constante y decidida. Apenas entrando a la Universidad, revolucionaron al Colegio de Bibliotecología, a todo el Colegio (alumnos, profesores y administrativos)

La razón para escribir esta entrada, fue principalmente la ola de violencia y los recientes sucesos que ocurrieron en Guerrero, con la desaparición de 43 alumnos normalistas, la cual fue ordenada por un funcionario público. Para dar un breve resumen, cito un artículo de Animal Político:
"El pasado 26 de septiembre, de hecho, los jóvenes de la academia de primero de la Normal se encontraban en Iguala –distante a cien kilómetros de Ayotzinapa– precisamente para realizar una jornada de boteo, y fue luego de concluir, al aprestarse a abordar sus vehículos y volver a su plantel, cuando fueron emboscados por agentes de la Policía Municipal que, según las autoridades federales, estaban subordinados, junto con otras autoridades locales, al cartel Guerreros Unidos.

Fueron tres ataques, aclara N., y no dos, como manejan las autoridades. El primero, alrededor de las 20:00 horas, cuando los normalistas se encontraban en el zócalo de Iguala luego de haber realizado una colecta, y fue entonces cuando “se empezaron a escuchar disparos. Si fueron disparos al aire o directo contra la gente, no lo sabemos, pero sí sabemos que hubo disparos, porque muchas (de las 17) personas heridas fueron lesionadas ahí."
Para protegerse, narra, los normalistas abordaron los tres autobuses en los que llegaron a Iguala y cuando todos lograron agruparse, emprendieron el camino de vuelta a Ayotzinapa. 
Fue aproximadamente una hora después de que se escucharan los primeros disparos cuando, a la altura de la avenida Álvarez, policías municipales abrieron fuego contra los vehículos de los normalistas, así como contra un vehículo en donde viajaban los jugadores del equipo de fútbol Los avispones, y contra un taxi, dejando tres normalistas fallecidos, lo mismo que un futbolista y los tripulantes del taxi (el chófer y una pasajera)."
Al informarme de estos conocimientos, realmente no sabía como actuar o que pensar. De hecho, no pensaba tocar el tema, mi intención con este blog era de informar sobre la bibliotecología y datos importantes de las disciplinas de la información. Me preguntaba ¿cómo debía proceder? Seguir escribiendo sobre lo que usualmente escribo, me parecía fomentar la ola de apatía que ya de por sí asedia a la población. El famoso, "hacer como si no pasara nada", porque no se nos escucha o se nos permite decir lo que opinamos. 

Días después, empezaron a moverse los estudiantes, a realizarse paros, foros, artículos, marchas... Una serie de actividades que para mí, en lo personal, me parecían golpes a una pared blanda. Compartía la visión de muchos, ¿por qué hablar? ¿por qué detener y hacer estos "relajos"? ¿Por qué realizar paro en las actividades escolares para informar a la población? ¿Por qué apoyar estos movimientos, si ellos no escuchan que yo Sí quiero clases y seguir estudiando, porque creo que esa es una solución? En mi Facultad, se organizan asambleas, las cuales, veía viciadas... no había un diálogo como tal... Uno siempre estaba bien y estaba mal, uno hablaba de los problemas pero no de las soluciones... La voz de esas Asambleas se escuchaban y no me agradaba lo que decían, no estaba de acuerdo... He sufrido las consecuencias de las Marchas. Uno de mis parientes murió por culpa de la obstrucción de calles. Además de los altercados y otros problemas, desde siempre he tenido conflictos con estos movimientos. 

Entonces, ¿por qué justo ahora, escribir sobre estos eventos? La respuesta tiene que ver con los acontecimientos que han marcado al Colegio de Bibliotecología en las últimas semanas. Donde la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM es el lugar en el que se está creando, con mucha fuerza, unión y participación algo nuevo, algo que no pasaba en el Colegio desde hace mucho tiempo. 

Aquí, entran nuestros compañeros y colegas de Primer Semestre, los que dieron el primer paso, los que dijeron "Nosotros estamos aquí, nosotros contamos, nosotros debemos de participar. Debemos ser escuchados." La Coordinación, escuchó, y convocó el día Jueves 30 de octubre 2014 a una Asamblea del Colegio de Bibliotecología, en dónde se llegó a un punto, una mayoría dijo: "Somos un Colegio. Debemos de actuar." 

Se formaron comisiones, se planearon actividades y el Lunes 3 de Noviembre hubo un buen resultado, estudiantes se unieron y no se sintieron solos, dieron sus opiniones y se respetaron, dieron sus propuestas y se trabajaron, se ofrecieron a trabajar y ahora, poco a poco se construye que nosotros somos Estudiantes y somos Bibliotecólogos.

Muchos creían que estaban solos, que no los escucharían, pero con esos pasos, empezaron a reunirse más y a participar más.  

Con la disposición de escuchar el otro lado, el que siempre nos cuesta trabajo escuchar porque no está de acuerdo con nosotros, participé en los Comités y vi el trabajo que se estaba haciendo. Somos nuevos en estas cosas, en lo personal, siempre las veía de lejos y es bueno cambiar de perspectiva porque nos permite entender al otro y llegar a un punto en donde la unión es posible. 

La bibliotecología, las profesiones de la Información, siempre han estado divididas, incluso personas que ejercen las misma profesión están peleadas... No hay una unión, no hay una identidad como tal. Incluso, entre nosotros los estudiantes sigue sin existir un mutuo acuerdo en cuanto a lo que queremos ejercer profesionalmente. Sin embargo, estas reuniones y actividades, muestra algo de las nuevas generaciones que contagia y no sólo fue un entusiasmo cálido, fue un verdadero arranque que llevo a muchas personas a unirse a la Marcha del Cinco de Noviembre. Y nuestro Colegio con ganas gritaba que Bibliotecología está presente. 

En sí, la lección fue aprendida y es, que no necesitamos experiencia para generar un cambio en los demás, a veces solamente con desear y actuar podemos cambiar las cosas a nuestro alrededor. Estos alumnos de Primer Semestre, con los cuales he tenido el placer de convivir, entraron a la Universidad este año, algunos con miedo y otros con inseguridad vivieron este año en medio de disturbios, convocaron a una reunión, después la Coordinación convocó otra y así las piezas se fueron juntando. Entre todos decidimos actuar y dar a escuchar nuestra voz. Una identidad en la que podemos cobijarnos y actuar en conjunto. 

Esta columna, es para agradecerles y aplaudirles esas ganas a todos los que dieron ese paso al frente e invitan a los demás a seguirlos. También para marcar dentro de este blog, un momento importante para la Bibliotecología en México. Muchos maestros y alumnos, se sintieron orgullosos de ser bibliotecólogos y trabajaron para que se les reconozca como tal. Es un logro interno que poco a poco se verá reflejado al exterior. Este tipo de movimientos y esfuerzos son los que forman una identidad y estoy orgullosa de pertenecer y vivir este momento junto a mis colegas.

El trabajo sigue y aún hay mucho que hacer. Que la inspiración, las ganas y el entusiasmo sigan, pues de ellos el aprendiz se alimenta, vive y sigue aprendiendo. 

«Información, Libertad y Bibliografía, PRESENTE BIBLIOTECOLOGÍA» Gracias por leer a esta Aprendiz de la Información. 






domingo, 16 de junio de 2013

Las ocho escuelas bibliotecológicas de México


En esta entrada vamos a abordar y profundizar sobre estas instituciones, así que empecemos.


Dentro de México solo existen ocho instituciones que ofrecen el estudio de esta disciplina como opción de carrera universitaria. Sin embargo, recuerden que la bibliotecología es una disciplina que aún no posee tantas leyes o teorías fuertes que sirvan de base para darle una consistencia como ciencia (hago un paréntesis para mencionar que Sí tiene leyes fijas, pero aún le faltan muchas por desarrollar. Un ejemplo de estas leyes son: Las Leyes de Ranganathan), aunque se está trabajando para que se logre constituir como tal, los encargados de asentar estas bases tiene muchos problemas y acomodan el plan de estudios sin seguir una normativa que permita identificarla con un sólo nombre, un solo objeto estudio y un procedimiento universal para abordarla, como las matemáticas, la química e incluso la historia. Este problema se ve reflejado en las mismas instituciones, las cuales tienen distintos enfoques de enseñanza, distintas tendencias y nombres para esta disciplina. Muchas de estas escuelas se inclinan más hacia el lado técnico o administrativo que tiene esta escuela (como ejemplos las Universidades de San Luis Potosí y la de Chihuahua como administrativas y la ENBA como técnica), y otras se inclinan  más hacia la investigación y docencia (como la Universidad Autónoma del Estado de México) Todo esto, forma diferentes profesionales que se especializan en una labor que el bibliotecólogo debe de dominar, pero descuida otras. A continuación se presenta un pequeño análisis de cada institución:


  • ENBA (Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivónomos) Es la primera escuela de la disciplina que se mantuvo abierta desde 1945 hasta nuestros días, ofrece distintas opciones como: Licenciatura en Archivonomía, Biblioteconomía y además profesional asociado de las dos anteriores opciones. Su misión es la de formar profesionales bibliotecónomos y archivónomos con compromiso social y contribuir al atender las demandas que se generan en el país. Su plan de estudios presenta una fuerte tendencia en los procesos técnicos (catalogación, selección, organización, etc.) y se reestructuró su plan de estudios en el 2000 presentando la modalidad de Profesional Asociado, con la mitad de los créditos obtenidos para poder ingresar como profesional a trabajar.

  • UNAM; Colegio de Bibliotecología. Ofrece Licenciatura, Maestría y Doctorado en Bibliotecología y Estudios de la Información; el plan de estudios vigente es el del 2003, sin embargo, se planea implementar un plan de estudios en el 2014 con algunas diferencias. Tiene como misión la formación de humanistas que se desarrollen como docentes en el nivel medio y superior, investigadores y profesionales que incursionen y apliquen su formación humanística. Su plan de estudios está muy equilibrado y permite al estudiante formarse y especializarse en lo que él decida desempeñar dentro de la bibliotecología.

  • UACH (Universidad Autónoma de Chihuahua); Facultad de Filosofía y Letras. Ofrece la Licenciatura en Ciencias de la Información (he aquí un ejemplo del cambio de nombres y enfoques que tiene cada escuela); cuenta con tres áreas de especialización que son: Gestión de la Información, Bibliotecología y Comunicación organizacional. Tiene como misión la formación de profesionales en la educación y humanidades, capaces de enfrentar problemas de desarrollo cultural, social y económico. Su plan de estudios presentado en el 2008, lo revisé y observé que tiene una inclinación administrativa y social, además de estar basado en un modelo de competencias que desarrolla al estudiante para ser un profesional capaz de resolver problemas.

  • UANL (Universidad Autónoma de Nuevo León); FFyL; Colegio de Bibliotecología. Su plan de estudios es del 2005, tiene como objetivo formar profesionales competentes para administrar, diseñar y gestionar sistemas de información, sin perder el sentido ético y humanístico, tiene como nombre Licenciatura en Bibliotecología y Ciencias de la Información. Tiene como misión formar profesionales que satisfagan los requerimientos de la sociedad demanda, operando de forma eficiente las unidades de información  y de avances científicos y tecnológicos en beneficio de la comunidad. Su plan de estudios cumple bastante bien con el objetivo que se pretende aunque, creo que el lado de procesos técnicos lo descuida un poco.

  • UASL (Universidad Autónoma de San Luis Potosí); Escuela de Ciencias de la Información. Ofrece Licenciatura en Bibliotecología y según el Dr. Juan Calva, es una de las escuelas que más desarrollo ha presentado en poco tiempo, posee su propia escuela, biblioteca y revista, además que muchos de sus profesores trabajan mucho con la UNAM. En el 2006 se implementó un nuevo modelo basado en competencias y ahora la misión de esta ECI, es la de formar profesionales reflexivos, éticos, críticos e innovadores en el manejo de información documental, así como la administración de centros y sistemas de forma eficiente con calidad que permita adaptarse a las necesidades de la sociedad.

  • UAEM (Universidad Autónoma del Estado de México); Faculta de Humanidades. Ofrece la Licenciatura en Ciencias de la Información Documental, con un plan de estudios reestructurado del 2004 con el objetivo de formar profesionales competitivos cuyo conocimiento y aplicación de las técnicas documentales y apoyo de tecnologías, agilicen los procesos a la identificación, organización, procesamiento y difusión de la información documental. Su misión es el estudio del ser humano en su acción de aprehender la realidad para hacerla comprensible y manejable. Su plan de estudios, es bastante técnico, tecnológico y administrativo, además que posee materias de fundamentación algo extravagantes como Filosofía.

  • UDG (Universidad de Guadalajara) Es la única que ofrece la Licenciatura de forma virtual, a través del Sistema de Universidad Virtual, esta Universidad otorga el título de Licenciado en Bibliotecología. Por desgracia no hay mucha información, sobre sus objetivos, sólo dicen algunos requisitos para titularse y para ingresar en la carrera. Sin embargo, menciona en su presentación: “este profesional proporciona una sólida formación en la administración de unidades de información, en la identificación y satisfacción de las necesidades informativas de la sociedad, y en la selección y capacitación de los recursos humanos necesarios para el desarrollo de los servicios relacionados.”

  • UACH (Universidad Autónoma de Chiapas) Ofrece la Licenciatura en Bibliotecología y Gestión de la Información, tiene como objetivo  formar profesionales autogestivos, creativos y emprendedores con visión humanística, capaces de satisfacer las necesidades de información que requiera la sociedad. Tiene un plan de estudios presentado en el año 2002 y al igual que la UNAM trata de mantenerse en una labor humanística, sin embargo cae mucho dentro de la administración y el aspecto técnico de la carrera no se ve muy presente.

Después de observar todas estas carreras, sólo puedo reflexionar sobre mi institución educativa ya que como alumna de la UNAM, vivo el semestre y aprenderé en base a su plan de estudios (y reitero severamente que es MI OPINIÓN).

 La Licenciatura de la UNAM de Bibliotecología y Estudios de la Información, te da demasiada libertad para elegir entre distintas materias que te formen como un profesional de la información y aunque tiene una gran variedad, es muy difícil atar los cabos para tener una formación profesional coherente, a menos que sepas exactamente a qué área te quieras dedicar en la disciplina. Es verdad, que muchos de los maestros que nos han dado clases, abordan las materias desde el enfoque humanístico y social, pero las únicas materias realmente humanísticas que tenemos son: Historia del libro los primeros dos semestres y después las optativas, comentando esto con un compañero, me hizo notar que la UNAM estaba tratando de equilibrar estas características que reúne la disciplina bibliotecológica y hay que profundizar más para poder dar con una precisa estructuración del plan de estudios que no deje tantos cabos sueltos.

Y aquí surge otro dilema en cuanto a las escuelas de bibliotecología en México, los  encargados de los planes de estudio a veces, forman estos planes de manera que a veces se pierde esta consistencia en la formación profesional, es decir, algunos planes de estudio están plagados de teoría y nada de práctica, otros están en la situación opuesta y sólo unas pocas tratan de mantener ese equilibrio de práctica y teoría, pero con poco éxito. Tal vez esté en un error, porque no he tomado clases en cada una de las ocho escuelas y los supuestos y demás análisis no tienen a veces mucha validez sin tener una fundamentación, pero me atrevo a escribir este tipo de observaciones, porque sí he checado los planes de estudio de cada escuela, los mismos profesores sacan comparaciones y observaciones de las diferentes escuelas durante las clases y porque he tenido la oportunidad de hablar con otros profesores de las demás escuelas.

Con esto concluyo las entradas de esta semana que profundizaron en la materia de Bibliotecología en México, espero haber dado en unos cuantos clavos y asentar algunas reflexiones que pueden ser importantes para el futuro, además de atraer la atención hacia las instituciones que imparten esta disciplina. Bonita noche y gracias por leer a esta aprendiz de la información.

miércoles, 12 de junio de 2013

Antecedentes bibliotecólogicos en México parte III

Continuando con la entrada anterior, el aletargamiento de las actividades bibliotecarias, termina en 1850 con la preocupación de organizar las bibliotecas, brindar un buen servicio y preparar al personal que organiza la información. Aquí entra el reconocido personaje de José Vasconcelos, quien crea la primera red de bibliotecas en un país en el que la mayoría de su población era analfabeta. Sin embargo, gracias a esta intervención por parte de Vasconcelos se comenzó un desarrollo bibliotecológico, debido a la atención que se le prestó a la educación bibliotecólogica. Surgiendo con esto la primera Escuela Nacional de Bibliotecarios  en 1916 con Agustín Loera Chávez como director y con Nicolás León, Alberto María Carreño y Juan B. Iguiniz como profesores, entre otros. La Escuela tenía como objetivo preparar empleados para el arreglo de bibliotecas que se tenían y las que se iban a tener. Cabe mencionar, que entre los personajes antes mencionados, Juan B. Iguiniz es uno de los promotores e importantes fundadores de las bases bibliotecólogicas mexicanas, por lo que en esta entrada, tendrá un papel muy importante a desarrollar. 

Un año antes, en 1915 se inaugura la Academia de Bibliografía con la intención de formar personal capacitado y fomentar el deseo de mejorar el funcionamiento de las bibliotecas del país. Después en 1916 con el surgimieto de la Escuela Nacional de Bibliotecarios, se empiezan a dar cursos para el personal y se le cambia el nombre a Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archiveros con sede en la Biblioteca Nacional, con horarios vespertinos y su matrícula de estudiantes estaba totalmente formada por empleados. Esta escuela siguió funcionando hasta 1918, con sólo dos egresados registrados: Juana Manrique Lara (otro personaje destacado) y Atenogénes Santamaría. La falta de egresados se debió a la alta deserción de alumnos y falta de presupuestos; un factor importante que contribuyó a la deserción de alumnos fue el requisito de tener los idiomas de fránces e inglés. En 1923 se manda al personal a la Escuela Nacional a tomar cursos de: Bibliografía, Catalogación, Clasificación y de Biblioteconomía. Después en 1925 surge la Segunda Escuela Nacional de Bibliotecarios como director estaba Juan B. Iguiniz y como uno de los profesores estaba Juana Manrique Lara, que introduce la tendencia americana dentro de la formación profesional bibliotecaria, sólo funcionó durante un año, por lo que en 1926 se dan cursos de capacitación en Biblioteconomía en la Biblioteca Nacional. 

La educación bibliotecológica mexicana quedó solo en cursos de capacitación hasta 1945, año en el que se inauguró la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas (actualmente conocida como ENBA), la cual no sólo daba capacitación sino que también aceptaba nuevos alumnos, tenía nivel bachiller y otorgaba el Título de Maestro de la Escuela Nacional de Maestros (esto se debía a que no existía el nivel de Licenciado en ese tiempo). Esta Escuela con el cambio de mentalidad se volvió una de las primeras escuelas de biblioteconomía en permanecer abierta hasta nuestros días y en desarrollar mejor la profesión. Se empiezan a abrir más escuelas pero muy pocas permanecen abiertas debido a la falta de difusión de la carrera y a la falta de estudiantes o recursos. Otra escuela que surgió fue la de la UNAM, que apareció en 1954 conocida como el Colegio de Biblioteconomía y Archivonomía que gradualmente fue adquiriendo más alumnos y desarrollando su plan de estudios, convirtiendose en la primer escuela en ofrecer los tres niveles de estudio (Lic., Mtro. y Dr.), todo esto en 1966, sin embargo cierra el nivel de doctorado porque no hay alumnos.  Ahora en la UNAM, se le conoce como el Colegio de Bibliotecología y vuelve a ofrecer los tres niveles de estudio, es una de las ocho escuelas en México que ofrece la carrera de Bibliotecología como opción de estudio. 

Otro dato importante de mencionar es que en 1981, se da un salto hacia la investigación con la fundación del Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecólogicas mejor conocido como el CUIB, el cual fue publicando libros especializados en bibliotecología. Muchos de los investigadores del CUIB fueron desarrollando proyectos de gran importancia para el manejo y estudio de la información, algunos ejemplos son: los bancos de datos, la construcción de edificios bibliotecarios, participación en programas y redes mundiales de información, creación de más escuelas y el establecimiento de una maestría, además de ser un principal participante en conferencias y reuniones de asociaciones bibliotecarias tan importantes como IFLA y ALA. Este Centro, ahora es un Instituto el cual le proporciona un reconocimiento especial en la comunidad científica y académica; el ahora Instituto de Investigaciones Bibliotecológicas y de la Información (conocido como IIBI) y fue reconocido como instituto el 30 de marzo del 2012.  

Aún falta mucho por desarrollar en cuanto a cómo la bibliotecología se fue formando y estableciendo como disciplina profesional dentro del país, las acciones que personajes destacados como Juan Iguiniz y Juana Manrique, entre otros, fueron realizando para poder abir paso al desarrollo de la misma y también que elementos se fueron implementando para poder tener una base en la cual establecerse. Espero poder tener tiempo de llenar esos espacios en blanco en las siguientes publicaciones, debido a que esta entrada tenía de objetivo sólo tomar en cuenta los hechos de gran importancia para la Bibliotecología en México y lo que más ayudó esta disciplina fue la educación. Incluso, ésto se puede tomar como una característica fundamental de la bibliotecología en nuestro país, ya que a diferencia de otros países que fueron desarrollando esta disciplina con base en el desempeño de la profesión bibliotecológica, la bibliotecología en nuestro país fue desarrollandose a base de la fundamentación, educación e investigación. 

Espero que esta entrada sea suficiente para poder abrir un poco sobre como la bibliotecología fue creciendo en nuestro país y lo que aun le falta por crecer. En la siguiente entrada, hablaremos un poco sobre las ocho escuelas de la disciplina.

Por mi parte, sería todo por hoy. Espero que tengan una excelente día y gracias por leer a esta aprendiz de la información.




Antecedentes bibliotecológicos en México parte II

En la última entrada sobre antecedentes, descubrimos que existian los tlacuilos, amoxtlis y amoxcallis, los cuales son guardianes del conocimiento en México y los principales productores de material intelectual y los transmisores del mismo a todo el pueblo. Pero ¿qué pasa durante la Colonia? Es una época en la que se intentó exterminar por completo esas raíces y después se intentó aprovechar las mismas para poder llegar a los habitantes, con estos recursos se pretendía evangelizar a estos indígenas que realizaban sacrificios humanos y demás rituales del "diablo" (aquí pongo un parentesís para tener más claro el panorama en el que los situó, estoy hablando de la transición entre la Edad Media y el Renacimiento, por lo que este choque de opuestos causa muchos dilemas y sobre todo una nueva etapa de la historia en la cual se da un gran paso dentro de la misma) Por lo que, con este choque de pensamientos y de la estructuración de una nueva sociedad basada en el comercio y no en el poder eclesiástico, América se presenta perfecta para recuperar las "almas perdidas" por los movimientos impulsados en contra del poder religioso.

Gracias a la imprenta, se comenzó a aumentar la producción de libros y con ello empezo a haber un desarrollo en las temáticas, las cuales causaban revoluciones en la forma de pensar y de vivir de la sociedad, ayudando a que la Edad Media se quedara atrás para recibir al Renacimiento. Las tematicas de los libros, se diversificaron y empezaron a dejar atrás a la religión, lo que a la Iglesia no le agradaba y vio la oportunidad de evitar esta evolución del pensamiento en América, gracias al control estricto que exigian que el pueblo cumpliera. Sin embargo, debido a la alta demanda de libros de caballerías, protestantes, científicos y a las enciclopedias que comenzaban a tomar fuerza, se comenzó a formar un contrabando de libros, por pequeñas tiendas de libros llamadas también librerías. Al principio solo se publicaban los titulos de libros que estaban prohibidos vender o adquirir, despues fue aumentando mas este control a tal grado de llegar a inspeccionar barcos, prohibir la venta de libros en puertos, la quema de libros, la censura de ciertos parrafos y la instalación de aduanas como la Casa de Sevilla, en donde después de una revisión de los contenidos y libros que traian de Europa, se enviaban a bibliotecas conventuales para ser guardados en el "Infierno".

Ahora, ya que estaba bastante controlado el acceso y adquisicion de los materiales, uno pensaría que no hubo un gran avance, sin embargo, comenzaron a surgir catalogos para tener una idea sobre los materiales que se tenian en la Nueva España y también se tenia a un bibliotecario para la conservación de estos materiales, aunque era un estudiante de las escuelas bajo el cuidado de monasterios y el poder eclesiastico y no tenian una formación buena, en cuanto al manejo y organización, ciertamente ayudaron a mantener un registro de estos materiales  y por lo tanto, a mantener las labores bibliotecarias en la época Colonial.
Lo anterior fue un pequeño resumen de la actividad bibliotecóloga mas destacada en ese periodo de la historia de México, porque despues pasa mucho tiempo en las actividades que se ejercieron aqui en Mexico y esto se debe al continuo saqueo y falta de organizacion del país por los constantes conflictos entre castas, partidos y demás factores políticos que llevaron a que los materiales bibliográficos cayeran en el olvido por un largo tiempo, manteniendose solo por las colecciones privadas de ciertos pensadores y personajes cultos que albergo nuestro país. 

Como reflexión solo me llevo que efectivamente, la formación de aquel que esta encargado de un centro de informacion o una biblioteca ayuda mucho a que esta funciones adecuadamente a los propositos con los cuales fue creada y pese a que la Colonia trato de mantener sus bibliotecas activas a flote, en el presente es muy dificil poder dar seguimiento a estos recursos porque no se tenia un estricto y organizado control sobre ellos. Solo con el pasar de los años y a través de muchos esfuerzos colectivos y personajes que llamaron la atención sobre estos elemntos básicos para la conformación y estructura de una sociedad.

Sin más por el momento me despido con una disculpa por no respetar el itinerario y publicar un dia despues. Así que, ojala y disfruten esta entrada pequeña pero llena de información esencial sobre la época de la Colonia y el bibliotecólogo.

Gracias por leer a esta aprendiz de la información. Bonita noche.

lunes, 22 de abril de 2013

Mesa Redonda: Aproximaciones al Libro y sus contextos.

Algo que no debe de faltar en un bibliotecólogo, según mi maestra de Introducción a la Investigación, la Mtra. Isabel Chong, es curiosidad. La curiosidad en esta ocasión, me llevo de vuelta al IIBI, en la torre de Humanidades II se realizó una Mesa redonda, esta vez en conmemoración del Día Mundial del Libro y de los Derechos de Autor. En esta Mesa se reunieron a tres excelentes ponentes y a un excelente moderador:

  • Dra. Adriana Berrueco García (Investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas)
  • Dr. Omar Álvarez Salas (Investigador del Instituto de Investigaciones Filológicas)
  • Dr. Adolfo Rodríguez Gallardo (Investigador Emérito del IIBI)
  • Dr. Jaime Ríos Ortega (Director del IIBI y moderador)
Acompañada de compañeros de semestre, nos apresuramos a llegar al IIBI para asistir a tan interesante evento, el cual nos dejó con un buen sabor de boca y nos permitió ver con más profundidad al libro electrónico, los derechos de autor y los clásicos en la Licenciatura y en la sociedad. 

Primero, el Dr. Jaime Ríos preguntó al Dr. Adolfo Rodríguez, que nos contara cómo se desarrollaba el libro electrónico dentro de la Universidad, a lo que respondió que su avance era lento pero no por resistencia a este nuevo soporte, sino que más bien era por problemas de mercadotecnia. Pues aunque en la DGB se tienen alrededor de 400,000 libros electrónicos y revistas que se empezaron a adquirir desde 1997, los libros electrónicos por cuestiones de editoriales se tienen que comprar los libros por usuario, es decir, si cinco usuarios necesitan consultar determinado libro electrónico, se necesitan comprar cinco libros para cada usuario. Cuando le preguntaron sobre la tendencia del libro electrónico, él mencionó que a medida que incremente la demanda de este recurso, tendrá mejor oportunidad para abrirse en el campo, ya que así se podrán resolver estos problemas de mercadotecnia y podrá abrirse a mayores espacios. También hablaron sobre la percepción de la lectura conforme al soporte, que según una serie de estudios hay dos tipos de usuarios: los que leen a profundidad y los multitareas, que son usuarios que tienen mayor información pero menor profundidad (yo me considero un poco de los dos tipos de usuarios) y si consideraba que el acto de la lectura cambiaba de alguna manera ante este nuevo soporte, a lo que el Dr. Adolfo Rodríguez contestó que no,  que la diferencia yace entre la lectura de un solo documento o muchos a la vez. Con esto concluyó la participación del Dr. Adolfo para darle lugar a la Dra. Adriana, que nos explicó sobre los Derechos de Autor y el plagio (OJO con esta parte de la Entrada porque está buenísima toda la información que la Dra. proporcionó a esta pequeña aprendiz).

Ya de por sí, hablar de plagio es un tema delicado dentro de la Universidad, comunidades científicas y la sociedad. Por lo que, al principio pensé que este tema sería bastante complicado, primero de entender y segundo de poner atención (la verdad no soy muy dada a entender sobre estas cuestiones, pues no me han llamado mucho la atención) Sin embargo, tuve la grata sorpresa y honor de poder tener de ponente a la Dra. Adriana que explicó lo que el plagio y los Derechos de Autor pasan dentro de nuestro país. En primera instancia, le preguntaron qué era el plagio según la legislación mexicana, según la Dra. es la utilización que hace una persona de alguna parte de una obra sin autorización del autor y haciéndola pasar por propia. Todo esto respaldado por el Derecho de Cita de la Ley Federal de Derecho de Autor. Después el Dr. Jaime, le preguntó en su experiencia de docente, que opinaba sobre el plagio y las reglas académicas respecto a este en los trabajos de formación. La Dra. contestó que realmente se conoce poco sobre los Derechos de Autor y enfatizó en que los mismos universitarios que deben ser considerados como autores, no tienen una suficiente formación sobre sus derechos en cuanto a sus trabajos académicos. Por lo que es de vital importancia, enseñar las habilidades necesarias para crear documentos formales para ir contrarrestando y ejerciendo estas cuestiones que se ignoran de los Derechos de Autor. Es necesario una reforma a las matrículas de las carreras, para que esta propiedad intelectual que se publica con mucha despreocupación no pierda su novedad. Incluso recomendó que de menos se diera un semestre de estas habilidades que se consideran necesarias para un profesional.


El Dr. Jaime entonces, llevó la conversación a las bibliotecas, preguntando si los servicios que ofrece una biblioteca violan los Derechos patrimoniales y de Autor. La Dra. respondió que los servicios de préstamo no violan estos derechos, pero si las reproducciones por fotocopiado, sin embargo el Derecho de copia es muy difícil de ejercer y en cuanto a sus servicios digitales también deben de respetar todas estas disposiciones. Sólo en el trabajo de conservación que ejerce la biblioteca al pasar una información de un soporte a otro, se respetan los Derechos, esto es porque se puede realizar una copia privada que sólo puede usar el dueño del recurso, con fines de preservación, sólo se infringe cuando hay una difusión masiva sin autorización.

Al final, el Dr. Jaime comenzó a hablar con el Investigador Omar Álvarez, preguntándole si hay una necesidad de traducción de los clásicos. Según el investigador, hay que constatar que hay innumerables traducciones, que la fijación de estos textos está en proceso y la recuperación del pasado es algo que se está perfeccionando. Con cada generación, se sumerge y reconstruye todo el contexto, las premisas culturales y con ello, viene una diferente visión. Y con esas diferentes versiones, sí surge la necesidad de traducciones. Continuaron la plática, preguntando sobre la demanda actual de libros clásicos y si ha surgido interés por conocer estos autores, todo esto desde su punto de vista de docente. El Dr. Omar contestó que hay una serie de factores a considerar, como la demanda creciente de lecturas clásicas, la disciplina misma que se expande aquí en México y que incluso fuera de este ámbito hay un circuito de estudiosos de otras disciplinas y estudiantes que tienen necesidad y curiosidad por conocer a tales autores. Incluso ha surgido la necesidad de conocerlos en su idioma original y no en las traducciones (un ejemplo serían los estudiantes de Filosofía). Dentro del ámbito universitario ya se tiene una tendencia. Después, dio su opinión y habló sobre el libro electrónico sin desviarse mucho del tópico anterior, mencionando que abre enormes posibilidades, pues está en un proceso de expansión y posee un gran sistema de difusión en las redes, para los intereses comerciales, esto se vuelve una amenaza. El Dr. Omar habla del fomento al libro electrónico, pues dentro de las editoriales ya se tiene como política, que las nuevas ediciones cuenten con una versión impresa y otra digital. Además, permite el fácil acceso a documentos originales que no son tan accesibles, pues a través de la digitalización se potencia el estudio serio por parte de varios lugares e instituciones.

Y así llegamos a las conclusiones para poder finalizar esta Mesa, las cuales fueron bastante enriquecedoras. Pues mencionaban muchos datos importantes como por ejemplo:

Dr. Adolfo Rodríguez

Hablo de Tesiunam y sobre los permisos de autorización para que las tesis recibidas sean o no sean publicadas en Internet y en las bases de datos, cuestiones que hacen surgir diferentes opiniones en los usuarios. También habló del Open Access, resaltando que hace falta trabajar más en crear propuestas coherentes para poder poner en marcha este movimiento de gran importancia. Sobre la Literatura Clásica, menciona que sus amigos especialistas regañan por la falta de interés cuando realmente el problema yace en no poner estos recursos al alcance de la gente, incluso los clásicos vigentes. En cuanto a los Derechos de Autor, habló del caso de Google que trató de digitalizar libros, que causaron el reclamo de diferentes autores y también mencionó a los libros huérfanos de autor y al surgimiento del Derecho de Posesión, que por ser únicas copias de ejemplares, se prestan a bibliotecas para su duplicación y con esta copia, se tiene el derecho de cobrar por ello.

Dra. Adriana Berrueco

Dijo que desde la posición de los autores, toda transmisión de derechos patrimoniales debe ser onerosa y temporal, por lo que hay que tener una sensibilización de estos aspectos. Mencionó que la UNAM no es titular de los derechos sobre las obras, sólo los becarios tienen una excepción, además que la UNAM a veces, fija en un soporte (cualquier tipo de soporte) investigaciones, conferencias y demás material intelectual sin pedir autorización de los investigadores extranjeros. Recalcó la falta de protección de los editores dentro de México que es un hecho que se tiene que trabajar para poder tener mayor control sobre estos problemas. Además, agradeció al Dr. Jaime Ríos por estos espacios y conferencias multi disciplinarias que realiza y que le dan fuerza a las humanidades.

Dr. Omar Álvarez

Le pareció muy interesante esta invitación porque invita a superar prejuicios, como ejemplos, que los estudiosos consideran que los clásicos son inaccesibles y el destinatario los considera obsoletos, cuando en realidad los clásicos centraron las bases de la sociedad actual y en la que nos desenvolvemos. En cuanto a la propiedad intelectual, mencionó que antes, se le consideraba como patrimonio común y esto le permitía la libre circulación por el bien común.


Para esta aprendiz, el asistir a este tipo de eventos que ofrece el IIBI, es un verdadero placer porque siempre salgo con nuevas interrogantes, nuevos conocimientos y sobre todo con renovadas ganas para continuar en esta disciplina. Esta vez, el aprender sobre las percepciones del libro electrónico (que se desarrolló en la entrada pasada, para tener un panorama más amplio en relación con esta entrada) y sobre los Derechos de Autor. Ambos elementos son importantes dentro del campo actual de la Bibliotecología  que llaman mucho la atención. Por lo que es un placer para mí el escribir estas líneas sobre tan interesante y excelente conferencia. Dejo el link por si les da curiosidad saber sobre que más hablaron (tantas cosas que mi cerebro no pudo procesar todas en esta entrada).

Por mi parte sería todo, espero que tengan un excelente día y gracias por leer a esta aprendiz.